¡NO más maltrato escolar!
Lamentablemente el maltrato escolar se ha convertido en una práctica frecuente en la rutina de los estudiantes, no importando la edad ni el género. El maltrato, que puede consistir en agresiones tanto físicas como psicológicas, puede traer consecuencias devastadoras para la o las víctima(s), las cuales pueden agravarse aún más cuando opera una lógica de silencio entre quien es agredido, el agresor y quienes observan esta conducta.
Considerando que sólo han transcurrido dos meses de clases y de acuerdo a las estadísticas de la Oficina 600Mineduc, esta temática tiende al alza, convirtiéndose, de acuerdo a años anteriores en uno de los temas más denunciados, principalmente por padres y apoderados/as. Durante el año 2009, los casos relacionados con maltrato escolar sumaron 2.030 denuncias, dentro de las cuales se incluyen 1.183 denuncias de maltrato de adultos de la comunidad educativa a alumnos(as) y 847 que corresponden a maltrato entre pares; de ellas 582 se refieren a maltrato físico y 265 a maltrato psicológico.
¿Cómo reconocer que su hijos/as o su alumnos/as pudieran estar siendo víctimas de maltrato?
- Poniendo atención a los cambios de conducta de los niño/as; tristeza, llanto y/o irritabilidad, pueden ser algunos síntomas de esta situación.
- Pesadillas, cambios en el sueño y/o en el apetito, dolores de cabeza, de estómago, etc.
- Baja en el rendimiento escolar, pérdida de los útiles escolares o colación de los niños(as) sin explicación aparente, o petición- por parte de sus hijos/as- de dinero que puede estar siendo utilizado para responder a posibles manipulaciones.
- Aislamiento social.
¿Quién debe hacerse cargo del tema en la escuela?
- Si bien es un problema de toda la comunidad, la dirección del establecimiento debe liderar el abordaje de este tipo de situaciones.
- La ley General de Educación establece que los alumnos y alumnas tienen derecho a que se respete su integridad física y moral, no pudiendo ser objeto de tratos vejatorios o degradantes. En este sentido, cada establecimiento, a través de sus directivos, docentes y asistentes de la educación, debe resguardar la integridad física y psicológica de sus estudiantes, involucrando a toda la comunidad.
- Esto implica por una parte, generar acciones preventivas y por otra parte, intervenir ante situaciones de maltrato, apoyando y reparando a los alumnos/as que han sido víctimas, fijando límites en las conductas, establecer con claridad consecuencias disciplinarias en los manuales de convivencia frente a la agresión física y/o sicológica, siempre con un sentido formativo, para que estas situaciones no vuelvan a repetirse ni queden impunes.
- Todas las acciones que se promuevan, preventivas, disciplinarias o reparatorias deben tener sentido pedagógico.
¿Qué acciones se pueden realizar desde la familia, para evitar conductas violentas de los niño/as en la escuela?
- Promover el diálogo, conversar con sus hijo/as, saber qué les pasa o si tienen alguna dificultad.
- Evitar conductas violentas u hostiles en el hogar que pudieran servir como modelo por los niño/as.
- Tener reglas claras de convivencia, basadas en el respeto, la tolerancia y la confianza para poder manifestar acuerdos o desacuerdos sin agredir a otro.
¿Qué acciones puede realizar la escuela o colegio para evitar conductas violentas?
- No guardar silencio ni ocultar la situación.
- Proteger y apoyar a las víctimas.
- Ayudar al o a los agresores/as.
- Abrir espacios de diálogo dentro de la escuela: por ejemplo, dedicar tiempo del Consejo de Curso para hablar el tema, realizar actividades que impliquen relacionarse con otros de forma respetuosa y tolerante; manejando la frustración, dando espacios para la crítica y también la autocrítica.
- Definir normas de convivencia en las que se rechace enérgicamente todo tipo de violencia.
- Presencia y compromiso de los adultos.
- Mayor supervisión durante los recreos.
- Favorecer la resolución de conflictos de forma no adversarial.
¿Qué pueden hacer los padres si se ven enfrentados a este tipo de situaciones?
Los padres deben conversar con el profesor jefe de su hijo/a y el equipo directivo del establecimiento. Si aún así no se adoptan las medidas necesarias, los apoderados/as deben acercarse al Departamento Provincial de Educación al que corresponda el establecimiento, para formalizar una denuncia. También se puede realizar a través de la página Web www.600mineduc.cl
¿Como padre o apoderado/a se ha enfrentado a este tipo de situaciones con sus hijos? ¿Cómo se abordan los casos de maltrato en el establecimiento de sus hijos/as? ¿Conoce algún tipo de acción o estrategia preventiva para evitar situaciones de maltrato escolar?
¿Qué debe hacer el Director de un colegio que tiene gran cantidad de alumnos que han pasado viarias veces por la cárcel? ¿Cómo puede resguardar la integridad física de los alumnos más tranquilos o integrados pro deficiencia cognitiva, emocional o física? ¿Qué herramientas reales tiene la Comunidad Educativa si el agresor no quiere cambiar?